viernes, 30 de septiembre de 2011

La Práctica del Silencio

Cuando permanecemos en silencio comenzamos a percibir nuestra propia Divinidad, nuestro Ser interno, como sientas que le quieras nombrar a la perfección de Dios que vive en ti.
Tu eres la manifestación de esa Fuerza Divina que vibra en la escala más alta de la frecuencia del amor.
Por eso cuando permanecemos en silencio comenzamos a entender nuestra naturaleza divina, que somos más que los pensamientos, que la heridas emocionales, más que padres, esposos o hijos, o cualquier titulo, u honor en este mundo.
Somos mucho más que todo lo manifestado en este plano físico y cuando permanecemos en el silencio absoluto estamos en los brazos amorosos de nuestro Ser Divino, totalmente conectados a esa Fuente inagotable de energía positiva y poderosa; y vemos la irradiación de todo lo bueno en nuestras vidas y empezamos a sentir sanacion en todos los niveles de nuestra existencia.