miércoles, 5 de octubre de 2011

Practicando Amabilidad

Los actos de amor suelen ser sencillos y a veces tan solo pequeños gestos que requieren muy poco esfuerzo: una mano en el hombro, una palabra de afecto, una caricia en la mejilla, un beso, un mensaje de agradecimiento entre otros.
En este mismo instante podemos ser amables y amorosos.
Aquí y ahora podemos empezar por nosotros mismos.
Para ello, como todo en la vida, se requiere de practica y perseverancia, dedicando todos los días unos minutos diarios a la practica de amabilidad amorosa contigo mismo.
Buda enseñaba que todos los seres necesitamos amabilidad amorosa y en este momento puedes comenzar por ti.
Se amable con tu cuerpo y evita situaciones que te puedan ocasionar malestar emocional o espiritual, cuida tus pensamientos y tus sentimientos, alimentando tu espiritu con buenas actitudes hacia ti y toda vida en el universo.
Si todos practicamos amabilidad todos los días con todos, podemos contruir los cimientos de un mundo mas amoroso, viviendo en paz y armonía con todos los seres vivos.