viernes, 7 de enero de 2011

QUIENES SOMOS

Es necesario observar nuestro comportamiento para conocer quienes somos.El pasado, es decir, lo que vivimos con anterioridad al presente no tiene influencia en nuestras decisiones de ahora. Lo que queda del pasado son las enseñanzas que nos dejaron las situaciones vividas y no afectan el presente, o sea las decisiones que debemos tomar ahora, lo que queda es el recuerdo y como tal un pensamiento que lo podemos cambiar por otro.
Muchas veces damos demasiada importancia a acontecimientos pasados, los situamos en el espacio tiempo presente y los supravaloramos, los energizamos y siguen viviendo en nuestra mente "a costilla nuestra" , nos inmovilizamos y no nos permitimos seguir con nuestras vidas.
Esos acontecimientos nos atan a una definición de nosotros mismos que ni siquiera compartimos. Sabemos que no somos esa definición, pero somos lo que pensamos y si nuestro pensamiento es esa definición de nosotros, somos esa definición del pasado aunque no coincidimos ahora con ella.
En el "Universo" que es perfecto, todo cambia, nuestra percepción del mundo hoy no es la misma de ayer. Hoy tenemos en el plano conciente, es decir, "nos damos cuenta" de determinados hechos o situaciones, que ayer ni sabíamos que existían.
A medida que vamos tomando conciencia de esas situaciones, fluimos y cambiamos.
Es necesario el cambio porque no podemos quedarnos estáticamente parados en el tiempo.
El cambio es una forma de avanzar hacia el cumplimiento del Plan Divino en nuestras vidas, nuestra misión, nuestra sagrada existencia terrenal.
Somos dinámica, no somos lo que parecemos, somos lo que pensamos, por lo tanto somos lo que nosotros nos proponemos ser a cada instante.
Si pensamos en la violencia, somos violencia, si pensamos en el amor, somos amor.
El cambio opera en el pensamiento, somos lo que pensamos y pensamos lo que queremos ser, pero delante de nuestro ser superior somos perfectos.
Por lo que somos desde siempre la Perfección Bondad y Belleza , porque así fuimos creados.
Si viéramos solo esas cualidades en todos  viviríamos en un estado pleno de Gracia, y esa Perfección se vería manifestada en el Universo porque nos veríamos unos a otros perfectos así como somos.