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martes, 31 de mayo de 2011

Dejando Atrás el Pasado.

Por si no te diste cuenta todavía, la vida esta sucediendo ahora y a veces no hay marcha atrás.
Vivimos en un presente continuo y eterno.
Tenemos dificultad en ver lo obvio porque seguimos atados a viejas formas de creencias que incorporamos en el pasado y de las que nunca habíamos tomado conciencia hasta ahora.
Fíjate que alguien nos dice algo y nos afecta y reaccionamos, nos enojamos o peor aún nos sentimos víctimas de la situación. Sufrimos, nos angustiamos, personificamos el dolor.
Nos aferramos a nuestro propio drama, el que ya conocemos.
Perdemos por el camino nuestra propia energía de vida, flaqueamos, sufrimos.
A veces por necesidad de esa energía del drama para sentirnos vivos, nos inmiscuímos en la vida de otras personas, en sus situaciones, vivencias, sin que nos llamen o pidan ayuda y  después quedamos agotados y exhaustos, perdemos vida propia .
Que es lo más adecuado en cada momento que nos toca vivir?
No lo sabemos. Solo reaccionamos de acuerdo a nuestro pasado.
Tenemos que estar atentos al momento presente porque ahí está la fuente de vida, esa es la "llave" de nuestra evolución y desarrollo como seres humanos pensantes y racionales, seres multidimensionales.
Todas las percepciones, soluciones, posibilidades, respuestas, residen en ese segundo, en ese cruce de cientos de inimaginables líneas de hechos y potencialidades posibles de realizaciones.
Lo importante es que podemos darnos cuenta y llevar a la acción aquella posibilidad de elegir lo que nos sincroniza con acontecimientos sucesivos que nos llevan a concretar las metas, a cambiar, crecer, y  crear lo que creemos que debe ser nuestra propia existencia en este plano.